Un proceso psicoterapéutico es una experiencia absolutamente sanadora
La psicoterapia es un proceso de vinculación y comunicación entre un psicoterapeuta (es decir, una persona debidamente entrenada para evaluar y ayudar a generar cambios) y una persona que acude a consultarlo (paciente) que se da con el propósito de una mejora en la calidad de vida en éste último, a través de un proceso que implica: darse cuanta, estar presente aqui y ahora y hacerse responsable.
Quizás no puedas encarar ciertas situaciones... o te encuentres atrapado/a en actitudes repetitivas, o tal vez no sepas como encajar ciertas situaciones en tu vida, o los acontecimientos te sobrepasan... o puede que tengas perfectamente identificado el problema que te genera ese sufrimiento, pero no sabes cómo resolverlo.
Puede que en tu vida realmente las cosas no vayan tan mal, puede que te sientas bien, pero insatisfecho/a, que notes o sientas que podrías estar mejor.
Si algo de lo anterior refleja tu estado actual, la psicoterapia en una opción acertada. Un proceso psicoterapéutico es una experiencia absolutamente sanadora.
La psicoterapia puede ayudarte a...
Salir de la sensación de estancamiento y/o conflicto
Afrontar las situaciones difíciles y disminuir el estrés y la ansiedad
Salir de la depresión y el desánimo
Orientarte y aprovechar tus recursos
Mejorar tus relaciones con los demás (pareja, padres, hijos, amigos, relaciones laborales)
Aumentar tu autoestima y sensación de confianza
Aprender a poner límites y mantenerlos
Dar un nuevo enfoque a los viejos problemas
Sentirte mejor contigo mismo/a (más pleno/a, motivado/a y feliz)
Personalmente me gusta describir a la psicoterapia como:
“Un proceso que va discurriendo por la experimentación para llegar a un autoconocimiento profundo, resolviendo los síntomas, de tal manera que al ir transitando por éste proceso se va logrando Ser quien de verdad somos”